Por San Antón, media hora más de sol
14 enero, 2016
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Las llamas de dos grandes hogueras relucirán en la noche del sábado 16 de enero en el valle de Olba. Una en la plaza del pueblo, y otra en el barrio de Los Ramones. Es San Antón, la gran fiesta invernal para las gentes del campo. Todos reunidos alrededor del fuego hablando, cantando y bailando; mientras los enormes troncos quedan reducidos a brasas sobre las que asar chuletas, embutidos y patatas.

¿Bonito, verdad? Y un plan inmejorable si visitas nuestra casa rural.

San Antón, el ermitaño capaz de entenderse con los animales, convertido hoy en patrón de nuestras mascosas, aúna tradiciones religiosas y paganas desde la edad media.

El ancestral culto al fuego, el sol, tan escaso en invierno, al que reclamamos que su luz y calor fecunden los campos y proporcione alimento y protección al ganado y las familias, están detrás de este refrán y esta tradición.

No es seguro, pero se cree que la tradición de las hogueras nació en 1089, cuando una enfermedad dermatológica asoló Francia. Unas manchas que parecían quemaduras aparecían en la piel, se tornaban negras y la persona moría. Algunos de los que la padecieron se encomendaron a San Antón y se curaron, por lo que agradecidos fundaron la Orden de San Antón para enfermos incurables. Y para recaudar fondos con los que hacer frente a los gastos se les ocurrió rifar un cerdo, que era alimentado por todo el mundo al tratarse de un fin benéfico.

Por este motivo labradores y ganaderos adoptaron a San Antón como patrón de los animales domésticos, y se instauró la costumbre de levantar grandes hogueras la víspera de su festividad, el 17 de enero. Una hermosa costumbre que se ha mantenido hasta el día de hoy, y que celebramos con alegría, también en la casa rural La Casa de Los Moyas.