Una casa rural para estar tranquilo
8 abril, 2020
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Existen diferentes motivos por los que apreciamos el turismo rural. Por supuesto, amamos el contacto con la naturaleza, ver nuevos (y bellísimos) paisajes, avistar fauna  silvestre y descubrir procesos que no existen en la ciudad. También porque necesitamos sentirnos libres, respirar aire puro y comer sano. Unos buscamos actividades en la naturaleza y deportes de aventura. Otros, calma y serenidad, dentro y fuera de nosotros.

Si eres de este último grupo, La Casa de Los Moyas te encantará. Nuestra casa rural está situada en el fondo del pequeño valle de Olba, entre las sierras turolenses de Gúdar y Javalambre. Y, sin temor a exagerar,  te diremos que es un pequeño y desconocido paraíso de naturaleza salvaje que ha florecido gracias a las aguas del río Mijares. Una casa rural para estar tranquilo en el bosque y junto a un río. ¿Te imaginas?

Si cruzas el puente desde el pueblo (Olba), llegas al antiguo barrio de Los Moyas (aquí llamamos barrios a lo que en otros lugares aldeas o caseríos). El barrio de Los Moyas –el más cercano al pueblo- tiene 8 casas actualmente. Teniendo en cuenta que todo el valle de Olba tiene 230 habitantes, podéis haceros una idea de lo tranquilo que se está…

Slowlife, la vida sosegada

Además, en La Casa de Los Moyas, tenemos un arma secreta para los amantes de la paz y la tranquilidad. Dos espacios singulares donde recuperar el ritmo pausado y reencontrar la introspección: la era y la gruta. Pero no queremos privarte del descubrimiento de las sensaciones que tendrás cuando estés aquí. Es una de las sorpresas que le esperan a nuestros visitantes.

 

Cuando nuestra familia llegó al caserío de Los Moyas  en 1988, todas las construcciones estaban abandonadas. Rehabilitamos la primera de ellas, y hoy es una satisfacción ver que, poco a poco, la mayoría se han reocupado, con habitantes permanentes y estacionales que han dado una segunda vida a este pequeño rincón del universo.

Aquí hemos descubierto el encanto de los lugares pequeños, del contacto con una naturaleza que nos sana, el placer de la vida sencilla.

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